
El Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) ya adelanta varias acciones en este hervidero de biodiversidad del departamento del Magdalena. Insumos técnicos de la entidad servirán para que las demás entidades del orden nacional generen políticas públicas para su conservación.
Desecación, deforestación de bosques y manglares, incendios forestales, aguas residuales contaminadas y cambios de uso del suelo, son tan solo algunos de los problemas que aquejan a la Ciénaga Grande de Santa Marta, el complejo lagunar más grande del país con cerca de 4.000 kilómetros cuadrados de extensión.
De poco le ha servido contar con la declaración de Santuario de Flora y Fauna en 1977, humedal Ramsar con importancia internacional en 1998 o reserva del hombre y la biósfera por la Unesco en el año 2000, protecciones en papel que no han evitado que el accionar de la ganadería, agricultura e infraestructura deje profundas cicatrices en su área.
Sus zonas de manglar, bosques secos tropicales y riparios y espejos de agua agonizan ante la devastadora mano del hombre, lo que deja sin hogar a animales como zorras mangleras, monos aulladores, micos maiceros, manatís, nutrias, murciélagos, babillas, caimanes, boas, tortugas icoteas, iguanas, gavilanes, garzas, pisignos, patos y 53 especies de peces.
Ante este desolador panorama de uno de los ecosistemas más emblemáticos e importantes del país, el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) decidió tomar cartas en el asunto. Según José de Jesús Villamil Quiroz, Director Territorial de la entidad en el departamento del Magdalena, expertos ya adelantan una serie de acciones en pro de su conservación.
“Acabamos de iniciar un estudio multitemporal a escala 1:25.000, el cual evidenciará la frontera agrícola y la influencia de las coberturas naturales a partir de una comparación de imágenes y mapas en diferentes momentos”, aseguró Villamil.
Sumando a esto, el IGAC elaborará un mapa de las coberturas actuales de la ciénaga, que arrojará información como las áreas destinadas a la agricultura y ganadería y las que aún presentan un buen estado ambiental; y otro de los conflictos de uso del suelo, es decir las zonas sobreutilizadas por la actividad agropecuaria y las que cumplen con su vocación.
“Estos insumos técnicos, que tienden hacia la conservación de la Ciénaga Grande de Santa Marta, les servirán a las demás entidades del orden nacional para generar políticas públicas que preserven este importante ecosistema del departamento del Magdalena”, aseguró el Director Territorial del IGAC.
En este momento, expertos de la Subdirección de Agrología del Instituto levantan información en terreno para adelantar dichos estudios, “los cuales servirán como una carta de navegación para que las autoridades competentes ejecuten el Plan de Ordenamiento Territorial Departamental, actualmente en construcción”, precisó el directivo.
Comisión para recuperar la ciénaga
A comienzos de este mes, en un debate de control político en la Comisión de Ordenamiento Territorial del Senado de la República, el Senador Efraín Cepeda calificó como inadmisible el abandono que hasta la fecha han tenido los pobladores de la Ciénaga Grande de Santa Marta y la catalogó como tierra de nadie.
“Cuando cada terrateniente desvía con talanqueras los cuerpos de agua para su propio beneficio, como el río Aracataca que hoy surte de agua a esos predios privados y ya no desciende la cantidad necesaria para alimentar el humedal, mueren los mangles y por consiguiente la flora y fauna del territorio”, afirmó.
Según Cepeda, hace 20 años el sitio producía 20.000 toneladas de peces, cifra que hoy descendió a cerca de 7.000 por el deterioro ecosistémico y medioambiental sostenido, lo cual ha conllevado a que, en corregimientos como Bocas de Aracataca, en donde habitaban más de 217 familias, a la fecha no haya más de 60 personas.
Antes de la construcción de la vía Ciénaga - Barranquilla, de acuerdo con el Senador, el complejo lagunar tenía 52.000 mil hectáreas de mangle y al final de la obra sólo quedaron 21.000 mil hectáreas. “Una tragedia medioambiental sin precedentes. Es inadmisible que, de 216 interconexiones existentes en esa vía, sólo funcionan cuatro”.
El Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Ricardo Lozano, anunció que creará una comisión interinstitucional para la recuperación de la ciénaga, integrada por la Corporación Autónoma Regional del Magdalena, Instituto Nacional de Vías, ministerios de Transporte y Agricultura, Fiscalía y Contraloría, que tendrá como rector al MinAmbiente y contará con seguimiento permanente del Senado.
El congresista manifestó que, por primera vez, después de dos años de debates, ve una toma de conciencia por parte del Ministerio de Ambiente, “entidad que nos manifestó que convocará los primeros días de diciembre la comisión interinstitucional para articular los esfuerzos y acciones de entidades”.
En el debate, la Fiscalía informó que hay más de 30 condenas por el delito de secuestro de aguas, hecho que se suma a la Acción Popular instaurada por Cepeda y habitantes de Bocas de Aracataca, en mayo de este año, ante el Tribunal Administrativo del Magdalena.